La clave pública es un identificador que podemos compartir a voluntad que nos deja bitcoins y criptomonedas por la parte de terceros. Es una de las 2 partes que forman el conjunto de claves creadas por la criptografía asimétrica para compartir secretos con seguridad.

La clave pública, es una de las 2 claves que produce un procedimiento de criptografía asimétrica. Recibe este nombre, por su denominación en inglés, public key. La criptografía asimétrica, es un componente vital para el funcionamiento de las criptomonedas como Bitcoin. Sin ella no podrían existir las criptomonedas tal y como las conocemos. Este sistema nos deja producir dos claves que no son más que 2 cadenas de texto vinculadas criptográficamente. Estas claves son denominadas: clave privada y clave pública. En esta explicación nos vamos a centrar en la segunda de ellas.

Algo esencial que debemos comprender es que; la clave privada y la pública están matemáticamente relacionadas. En verdad, la clave pública se produce siempre y en toda circunstancia desde la clave privada. Esto hace que las dos claves estén de forma directa vinculadas. No obstante, es imposible calcular o bien inferir la clave privada desde la clave pública.

Casos de empleo de las claves públicas

Uno de los primordiales casos de empleo de las claves públicas, está en el envío y recepción de mensajes cifrados. Para explicar mejor esto imaginemos el próximo caso:

Felipe le quiere expedir un mensaje cifrado a Julián. Para esto, Felipe cifra el mensaje utilizando la clave pública de Julián. Merced a esto, solo Julián va a poder descifrar el mensaje. Para hacerlo, Julián usará su clave privada, que jamás ha revelado y ha servido para crear su clave pública (la que dio a Felipe). Con esto, Julián lee el mensaje, y puede contestar de igual forma a Felipe.

Bajo este esquema, Felipe y Julián pueden compartir mensajes cifrados con la total seguridad de que solo el receptor conveniente va a poder leer el mensaje De forma adicional a esto, asimismo Julian va a poder firmar con su clave privada el mensaje a enviar, a fin de que Felipe sepa que ha sido escrito por Julián, y no ha sido perturbado ni suplantado. Para esto verificará el texto con la clave pública de Julián.

De igual forma podemos hacer . Podemos dar nuestra clave pública a nuestros amigos, familia, vecinos o bien a un ignoto en la otra una parte del planeta. Estas personas, van a poder utilizar dicha clave para cifrar el mensaje y mandarnos exactamente el mismo. Todo ello con la seguridad de que solamente vamos a poder descifrar el mensaje al contar con de la clave privada. Mientras que nuestra clave pública se puede compartir sin mayores inconvenientes.

¿Cuánto sabes, criptonauta?

¿La seguridad de las claves públicas se encuentra en la manera en como son generadas?

¿De qué forma afecta todo esto a las criptomonedas?

Las criptomonedas aprovechan este gran potencial de la criptografía para la generación de las direcciones Bitcoin. Todo ello con el propósito de que pueda ser compartida en público. Sin embargo, criptomonedas como Bitcoin usan un algoritmo perfecto para el propósito de la creación de la dirección, este procedimiento es llamado ECDSA (Algoritmo de firma digital de curva elíptica).

Debido al funcionamiento de la criptografía asimétrica, podemos conseguir direcciones Bitcoin que se pueden dar al mundo entero sin peligro de que accedan a tus fondos. Esto merced a que solamente el dueño de la clave pública (que teóricamente ha de ser asimismo quien tenga la clave privada) va a tener acceso a las criptomonedas para administrarlas como mejor considere.

De hecho, Bitcoin facilita esto haciendo una conversión de la dirección, donde realmente compartiendo la dirección donde percibir los bitcoins, es el software quien se hace cargo de preparar la transacción a fin de que solo el receptor pueda acceder a los fondos debido a que es el único que tiene la clave privada.

Este protocolo, que puede parecer bastante difícil de entender, ofrece una elevada seguridad y garantiza que ningún agente externo malicioso acceda a nuestro dinero para hurtarlo.