Las monedas nacionales tradicionales como los euros, los dólares americanos o bien los rublos reciben el nombre de dinero fiduciario o bien fíat.

Algunas veces podemos localizarlo identificado como papel moneda o bien dinero inconvertible.

¿Qué es lo que significa fiduciario?

Según la Real Academia Española fiduciario tiene cuatro acepciones, de las que las dos primeras ya dejan claro qué es lo que significa este adjetivo aplicado al dinero, singularmente a una moneda específica.

Fiduciario, ria

Del lat. fiduciarius.

  1. adj. Que depende del crédito y confianza que merezca. Circulación fiduciaria.
  2. adj. Der. Dicho de un negocio o bien de un contrato: Basado eminentemente en la confianza entre las partes.


¿Y qué es lo que significa este adjetivo aplicado a una moneda?

Moneda fiduciaria

  1. f. Econ. Moneda que representa un valor que intrínsecamente no tiene.

El dinero fiduciario en el siglo XX

Este artículo no pretende ser un ensayo sobre el dinero tal como lo conocemos, ni tan siquiera un resumen de la Historia del mismo, mas sí pretende rememorar dos jalones esenciales que no pueden ser obviados en el momento de charlar del dinero fiduciario.

A lo largo de la historia el dinero tenía un valor intrínseco, esto es, las monedas de cada divisa específica valían lo mismo que el material del que estuvieran hechas.

Es de ahí que, evidentemente, con lo que los doblones de oro tenían más valor que los de plata.

Ahora mismo esto es imposible, en tanto que la expansión de la sociedad humana ha sido brutal y la cantidad de dinero fiduciario en circulación es de dimensiones estratosféricas. En verdad, en nuestros días es imposible medir y saber cuanto dinero fiduciario hay.

Lo contrario del dinero fiat o bien fiduciario es el dinero mercadería, donde el valor de la moneda se determina por el material con el que está hecha.
A nivel del mundo hemos funcionado con dinero mercadería a lo largo de siglos y ha sido justo en el siglo veinte donde esa forma de dinero se suprimió en las transacciones rutinarias del cada día e inclusive para las transacciones comerciales de alto volumen.

Esta transición no fue casualidad ni se generó de la noche a la mañana.
El dinero fiduciario llevaba tiempo inventado mas no era la manera de dinero más utilizada, en tanto que para esto debías confiar en terceros actores, los que además de esto se favorecían de que otros usaran el dinero fiat.

El principio del fin del dinero mercancía

Con el oro no debes confiar en otra persona para asegurar el valor de lo que tienes.
Tampoco dependes de una entidad central de poder (banco o bien estado) para producir ni acreditar la autenticidad de ese dinero.
En contraste al dinero fiduciario conserva su valor en el tiempo.
Todo comenzó cuando a inicios del Siglo veinte se creó la Reserva Federal Americana (FED) el veintitres de diciembre de mil novecientos trece.

La FED se creó para eludir crisis financieras de gran calado y asegurar que la economía esté alejada del poder político.
No obstante no deja de ser curioso que con estas 2 misiones tan ambiciosas la FED sea una entidad privada (y teóricamente autónoma del Gobierno) y fuera creada en secreto por representantes de los bancos privados más grandes de entonces de EE.UU

La creación de la Reserva Federal Americana (FED)

Una de las asambleas más definitivas para crear la FED tuvo lugar en lo que se conoce como el Club de la Isla de Jekyll, un distinguido club privado de hombres de negocio (banqueros y grandes empresarios)

La asamblea privada que ha quedado para la historia del dinero fiduciario, tuvo lugar el veintidos de noviembre de mil novecientos diez, y conforme se conoce asistieron las próximas personas:

-Nelson Wilmarth Aldrich: Empresario y banquero. Tuvo diferentes cargos políticos de peso, entre ellos Miembro del Senado, a fines del siglo XIX
-Frank A. Vanderlip: National Bank of New York (asociado de los Rockefeller)
-Henry P. Davison: Asociado Primordial de J.P. Morgan
-Benjamin Strong: Representante de J.P. Morgan
-Converses D. Norton: Presidente del First National Bank of New York
-Edward M. House: Coronal del ejército estadounidense y siguiente consejero de Woodrow Wilson, 28º Presidente de EE.UU
-Paul Warburg: Banquero estadounidense natural de Alemania. Representante de Kuhn, Loeb & Co.

Los motivos (o bien la disculpa) de la creación de la FED les duró poco y el crack de mil novecientos veintinueve patentizó que la falla del sistema era una cuestión estructural, cerraron el club de la Isla de Jekyll y se dedicaron a sostener su negocio fiduciario; y de esta manera hasta el día de hoy.

El fin del oro como moneda

En 1931 se suprimió el modelo de ‘Patrón oro’ concebido por David Hume en mil setecientos cincuenta y dos donde, resumiendo, las deudas contraídas con dinero fiduciario se podían abonar con oro.
Dicho sistema mandó en Europa desde el siglo XIX hasta el Siglo veinte mas hoy en día ya no es viable y el sistema que emplea el dinero fiduciario hoy en día está basado en la confianza.

En 1971 el presidente Nixon hace oficial el fin del cumplimiento de los pactos de Bretton Woods suprimiendo el patrón oro-dólar, a través de el que el U.S.A. ya no sostendrá más la promesa de mudar dólares americanos por oro físico a sus ciudadanos. Las medidas del presidente Nixon, conocidas como el Nixon Shock, trajo consecuencias irreversibles para la economía global, que entró de lleno en un sistema de finanzas y bancario internacional de carácter cien por ciento fiduciario.

Los billetes y monedas actuales tienen un valor conforme el número impreso en este, mas no está apoyado por nada. El valor que tienen es un valor representado. Y dicho valor se sostendrá o bien reducirá dependiendo de la confianza de otros en la economía de tu país.

Una de las primordiales peculiaridades del dinero fiat es que está bajo control por organismos y entidades autorizadas como son los bancos centrales de cada país o bien en el caso del Euro, por el Banco Central Europeo.

¿Qué es lo que significa todo esto en la práctica?

Esta situación deja que los bancos y gobiernos tengan un control absoluto sobre el dinero fiduciario y pueden imprimir más billetes conforme la necesidad de cada Estado y la estrategia (política) que deseen continuar.

Esto quiere decir que actualmente el dinero fiat no tiene un número fijo de unidades que se pueden producir, ni un patrón determinado y previsible de en qué momento se emitirá más y de qué manera se distribuirá; además de esto el dinero fiduciario siempre y en toda circunstancia es propiedad del Estado que lo emite, por consiguiente cualquier forma de dinero digital que tengas en una cuenta de banco o bien tarjeta no es tuyo.

Es decir, del dinero fiduciario no somos dueños, sino más bien solo titulares del mismo. Por todo ello, el dinero fiduciario siempre y en todo momento se va a ver perjudicado por la inflación. Hoy día cada billete fiat es considerablemente más semejante a un certificado de deuda que a una reserva de valor.

De hecho, el valor de las monedas fiduciarias es sencillamente manipulable, puesto que en el caso de necesidad un Gobierno puede desvalorizar una moneda.

Aquello de lo que hay mucho tiene menos valor que aquello de lo que hay poco. Por poner un ejemplo, al producir más euros, aumentan la cantidad de euros en circulación. Con lo que el valor (el poder adquisitivo) se reduce.

Esto, gestionado de forma incorrecta, es un inconveniente puesto que esta depreciación eleva por su parte las clases de cambio entre divisas y hace que sea más costoso mudar el dinero a otras monedas fiduciarias. Esto acarrea una pérdida del poder adquisitivo e inclusive los Estados pueden impedir retirar capitales, acción que se ha llamado ‘corralito’.

Precisamente, las criptomonedas dan más poder a los usuarios sobre su dinero:

Para iniciar, un usuario de criptomonedas puras, por servirnos de un ejemplo Bitcoin, no solo es titular directo de su dinero, sino más bien asimismo dueño del mismo. Solo decide de qué manera, dónde y cuánto dinero manda o bien recibe.
Absolutamente nadie puede censurarte en ningún aspecto.

Además son los usuarios los que deciden cuánto vale una criptomoneda basándose en la utilidad real y libre de exactamente la misma. Dicha utilidad se establece con relación a la necesidad que cubre y en la medida que lo hace. Cuánto más y mejor se cubra la necesidad del intercambio y custodia de valor en los humanos, más útil va a ser.

Los gobiernos no te dan libertad, fuerzan y fuerzan apuntándote con armas y prisión a abonar en la divisa que deciden a través del pago de impuestos. Y si no pagas los impuestos bien sabes lo que ocurre…

Los gobiernos son los cobradores del frac de un juego macabro en el que no decidiste jugar con un dinero fíat del que procuran que no puedas escapar.